PAREDES CON ENCANTO.
El clásico azulejo liso es, sin duda el material más utilizado para revestir las paredes de la cocina, pero la combinación de elementos siempre imprime personalidad y calidez a la estancia. No es necesario usar el azulejo hasta el techo, ni en las zonas alejadas del centro de cocción y del fregadero, sino que se puede optar sin miedo por la pintura plástica lavable, por papel pintado vinílico...
Otra posiblidad es proteger las zonas más expuestas a las salpicaduras con el mismo material que el de la encimera de trabajo: granito, Silestone, acero inoxidable, etc .....
Por otro lado, eligiendo esta fórmula se unifican más los colores y las texturas del conjunto.
Si se desea pintar toda la cocina, pero preocupa que se ensucie excesivamente durante el proceso, una propuesta a tener en cuenta es proteger las zonas más expuestas a la humedad y a las manchas de grasa con vidrio de seguridad transparente. Resulta mucho más fácil de limpiar y se ve el color de la pintura